martes, 6 de noviembre de 2007

Saint-John Perse: Mas yo rondaba por la ciudad (*)

... Mas yo rondaba por la ciudad de vuestros sueños y establecía en los mercados desiertos ese puro comercio de mi alma, entre vosotros


invisible y frecuente como una fogata de espinos bajo el viento.


¡Tú cantabas, poder, en nuestras rutas espléndidas!... "En la delicia de la sal se hallan todas las lanzas del espíritu... ¡Avivaré con sal las bocas muertas del deseo!


A quien no ha bebido, alabando la sed, el agua de las arenas en un casco,


poco crédito le concedo en el comercio del alma..." (Y no se nombra al sol, mas su poder se halla entre nosotros.)

Saint-John Perse
(Anábasis I, primera parte de la segunda estrofa.
Traducción de Enrique Moreno Castillo, editorial Lumen, 1988)

(*) El título es nuestro

1 comentario:

Darilea dijo...

El poder del Sol, increible pero cierto, en mi su luz y su calor pueden conseguir autenticos milagros.
Me encanta llenarme de su energía.
Besitos